Marzo 2014
Un día especial en el oratorio del Colegio San José de Mataro

Estos días en el oratorio la presencia del Sacerdote nos recordaba que Jesús esta siempre cerca de todos, pero especialmente de los niños, “dejad que los niños vengan a Mí” (Mt, 19,14).

Su bendición, su cercanía y escucha para con los más pequeños se hizo palpable en nuestras celebraciones. Bendecir, decir bien del otro se nos invitaba a cada uno de a hacerlo presente a lo largo de nuestra vida, ya que como seguidores y amigos de Jesús le hacemos presente. El gesto de acoger e imponer las manos nos recordaba que Jesús lo hacía presente en cada uno de nosotros.

Los mayores adoraron la presencia de Jesús en la Eucaristía, es el PAN de VIDA (Cf. Jn 6,51). Adorar a Jesús en la Eucaristía: es reconocer que Jesús es mi Señor, que Jesús me señala el camino que debo tomar, me hace comprender que sólo vivo bien si conozco el camino indicado por él, sólo si sigo el camino que él me señala.

Así pues, adorar es decir: "Jesús, yo soy tuyo y te sigo en mi vida; no quisiera perder jamás esta amistad, esta comunión contigo". Es en su esencia, un abrazo con Jesús, en el que le digo: "Yo soy tuyo y te pido que tú también estés siempre conmigo". Por eso le pedíamos a Jesús adorarlo con todo nuestro ser y al mismo tiempo le dábamos gracias por tanto amor y cuidado para con nosotros.

Estas son algunas de nuestras fotografías en vídeo...

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