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| 16
octubre 2008 |
La
Residencia de los Sagrados Corazones
de excursión en Antequera para visitar
la Casa Madre |
| UN DÍA
JUNTO A MADRE CARMEN
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| Sí, un
día junto a Madre Carmen. Un día muy
hermoso y con muchas sorpresas nos preparó
el Señor en nuestra visita a Antequera. Anhelada
por muchos de nosotros, por fin, tras esfuerzo y
tesón, fue realidad el pasado día
16 de octubre. Y un grupo de 20 residentes, 6 Hermanas
y 14 trabajadores, familiares y voluntarios de la
residencia llegamos, tras un viaje estupendo, a
la Casa Madre. |
| Agradecemos de
corazón a las Hermanas su cariñosa
y atenta acogida. Así como a los alumnos
de Educación Infantil y sus profesoras, y
a nuestras Hermanas Novicias y Postulantes que nos
deleitaron con sus cantos y su presencia en esa
mañana. Cómo siempre el patio de los
Naranjos se vio repleto de alegría, cantos,
saludos y sonrisas. |
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| Así nos
relata uno de los residentes lo que para él
significó este día, el haber conocido
a Madre Carmen y vivir en la Residencia: |
| El 23
de noviembre del año 2006 tuve la suerte
de ingresar en esta Casa, era lo que más
deseaba y lo anuncié a los cuatro vientos,
era un milagro conseguirlo y así ocurrió. |
| En Antequera
también se hizo el milagro, asistí
a la Beatificación de nuestra Venerable Madre
Carmen del Niño Jesús. Fue un acontecimiento
hermosísimo que no olvidaré jamás.
De esta forma se reconocían todas sus virtudes
y su amor a Jesucristo. |
| El día
16 de octubre de este año hemos tenido la
suerte de ir a Antequera algunos de los residentes
de esta casa y hemos visitado la Casa Madre. Ese
día no tuve palabras para expresar mi emoción
y fue al día siguiente cuando me di cuenta
de lo importante que había sido esa visita
para mí. |
| Habíamos
estado en la morada donde nuestra Madre Carmen vivió
durante muchos años, visitamos todas sus
dependencias: Capilla, jardines, patios, museo,
colegio,
Cuando entramos en las estancias
privadas de nuestra Madre Carmen allí se
palpaba, se notaba en el ambiente algo especial
¡era su despacho, su cama! ¡daba la
impresión de ir en volandas y no querer pisar
las baldosas antiguas que tanto tuvo que pisar nuestra
Madrecita!. Y fue entonces cuando me embargó
un gran sensación de bienestar, estaba como
en una gran nube blanca. |
| También
estuvimos en la capilla donde reposan los restos
sagrados de nuestra Madre, creo que está
como a Ella le hubiera gustado: sencilla, pequeña
y llena de flores. Visitamos después el Museo
de Madre Carmen donde hay una vitrinas llenas de
recuerdos de toda una vida dedicada a Jesucristo
y a su amor por Él. |
| Todo lo ocurrido
ha despertado en mí unos sentimientos que
tenía dormidos y no habían despertado
hasta ahora. Me he sentido feliz de haber ido y
nunca olvidaré esta vivencia. |
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